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martes, 27 de mayo de 2014

Imanol Zubero. Sociedades exclusógenas.

Imanol Zubero en la Universidad de La Rioja. (spoonful.es)
Coincidí con Imanol Zubero hace bastantes años ya. Acababa de terminar sociología y empezaba su periplo como profesor universitario. Yo era uno de sus muchos alumnos. Una sola hora de clase nos daba a la semana y la disfrutábamos mucho, de verdad. Tenía la cercanía de la edad, no nos llevaba mas que dos o tres años y eso se nota mucho, pero sí tenía el empaque de profesor, el saber estar, las citas a tiempo y un discurso pausado pero vibrante, sencillo y a la vez, conocedor de lo que hablaba.
Por aquel entonces su compromiso ciudadano ya estaba bien definido, creo recordar que era uno de los portavoces del Movimiento de Objeción de Conciencia de la época. Y dentro del grupo, en su vertiente mas comprometida pues había sido de los pioneros en la insumisión al servicio militar en Bizkaia y andaba en juicios con los militares.
Posteriormente vino Gesto por la Paz. Él fue uno de los creadores-fundadores, creo que no me equivoco, y de hecho asumió la portavocía del grupo pacifista durante unos buenos años, los peores.
También estuvo en política y puede que aún siga, no lo sé.
Donde sí que sigue es en la Universidad del País Vasco en su departamento de Sociología y Trabajo Social. Un saludo.

Enlazo una entrevista que le hizo Javier Muro para spoonful.es donde desgrana algunas ideas muy interesantes.

http://spoonful.es/entrevista/'vivimos-en-sociedades-exclusogenas--que-generan-poblaciones-sobrantes-'_20131121090941.html


'Vivimos en sociedades exclusógenas, que generan poblaciones sobrantes '
Imanol Zubero es sociólogo, experto en movimientos sociales y voluntariado

Imanol Zubero es sociólogo, profesor de la Universidad del País Vasco y director del grupo de investigación 'Civersity Ciudad y Diversidad'. Desde los años ochenta llevan trabando e impulsando iniciativas dirigidas a fomentar el antimilitarismo, la paz en Euskadi, la solidaridad internacional o la democracia local. Le esperamos a la conclusión de la conferencia que imparte en la Universidad de La Rioja, dentro de la Jornada del Voluntariado.

La conversación comienza casi sobre la marcha. Los pasillos del edificio Quintiliano son tan apropiados como cualquier otro lugar cuando la idea es hablar sobre la sociedad de hoy en día. Así que de entrada solicitamos la visión profesional y le planteamos si hoy un sociólogo observa la actualidad, el día a día, más próximo a un estado depresivo o, por el contrario, entra en euforia ante la enorme posibilidad de experimentar y de realizar estudios que plantea la realidad. “Lo cierto –apunta Imanol Zubero- es que desde el punto de vista científico el aliciente es muy grande y muy interesante, se plantean multitud de incógnitas; pero por otro lado –tuerce el gesto- estamos hablando de seres humanos, no de células con las que experiementar… como ciudadano la palabra que surge es tristeza, ¡que poco hemos aprendido!”.

Desde su atalaya a pie de tierra, Zubero asegura que hay muchas definiciones para la sociedad actual. “Yo –asevera- me quedo con la idea de que se trata de sociedades exclusógenas; es decir que tienen un funcionamiento que genera exclusiones”. El sociólogo hace planear la duda sobre si la crisis comenzó en el año 2008. “Igual nos creemos que antes de 2008 no había crisis y quizá, en ese año tan sólo se acentuó. Ahora vemos que la sociedad no es capaz de integrar a todo el mundo, que los Derechos son muy estructurales y que hay gente que se queda fuera”.

S.- ¿Crees que las sociedades de hoy en día tratan de esconder a determinadas personas, que no se vean?
Sí, sí, las sociedades actuales tratan de hacer desaparecer a determinada gente, las sociedades de hoy en día generan poblaciones sobrantes. Tratan de meter los residuos debajo de la alfombra. A esas personas que no siguen los ritmos se les lleva a los márgenes urbanos, a la periferia de la ciudad e incluso se les persigue y se les empuja de una ciudad a otra a través de la aplicación de ordenanzas urbanas. Ahora asistimos a la redefinición de muchos conceptos. Por ejemplo, ya no hay parados sino personas en búsqueda de empleo. La manipulación del lenguaje es tremenda. Hay un dato esclarecedor al respecto y es que se está produciendo un retroceso en la esperanza de vida. En África, en los países más afectados por el SIDA se puede constatar, pero también en Rusia o la propia España, donde la diferencia entre una persona de clase alta y un trabajador es de diez años.

Los universitarios recorren el pasillo camino del aula en la que se imparte la siguiente clase y mientras tanto, cuestionamos a Imanol sobre la pérdida de confianza en las instituciones y administraciones por parte de los ciudadanos y sobre esa doble disposición aparente por parte de la gente. Es decir, la convicción de que ‘si no salgo yo de esta nadie me va a ayudar’ y el incremento de la solidaridad, que se registra al mismo tiempo. “Es así –indica Zubero- y es un tanto contradictorio". Se explica. “Las tradiciones y las costumbres eran el pegamento que mantenía unida a la sociedad, pero lo comunitario ha protagonizado momentos hostiles hacia el individuo. Hoy vivimos un momento rico para la individualización; existe la posibilidad de hacer bricolaje con nuestra vida, desarrollarnos individualmente”.

El sociólogo recuerda que hemos construido una sociedad con Derechos, el Estado del Bienestar. “Estábamos bien, era una maravilla, pero con la crisis eso se ha disgregado. En la sociedad actual Robinson Crusoe no existe o miras hacia adelante y ves una oportunidad o vuelves la vista atrás, a las tradiciones, a la xenofobía…”.

En todo caso, Imanol contempla un aspecto positivo. “Veo un lado optimista en la forma de repensar la comunidad, en la idea de volver a encontrarnos”. Aquí, Zubero cita al escritor Carlos Fuentes y recuerda su libro ‘68’, escrito en París sobre el Mayo del 68 y en el que aparece el eslogan; “Habla con tus vecinos”. “Es así –dice- como no podemos consumir nos estamos encontrando”.
S.- ¿Y la política, es normal el desapego ciudadano que existe hacia los políticos y los partidos?
Sí, yo lo veo normal y muy sano. Lo que estamos echando en falta es credibilidad y eso no es bueno. La Democracia nos permite no estar todo el día pendiente de la política, eso sería muy aburrido, nos permite liberarnos de esa ocupación y tener espacios libres. Habíamos caído en un estado hacia la política de credibilidad y pasotismo y por contra, lo que tienen que hacer los ciudadanos es confiar en sí mismos. La Democracia funciona porque participas. El desapego ciudadano no es hacia la política, sino a cómo se hace la política. Durante el 15-M no se decía ‘No a la Democracia’, sino ‘Queremos Democracia Real’; decían "la vuestra, la que ejercéis los partidos políticos no nos vale”.

Al hilo de esta reflexión, Imanol apunta que uno de los problemas es que lo viejo no termina de irse y lo nuevo no acaba de llegar. Recurre al ejemplo de los Estados Unidos. “Allí también se produjo una crisis de confianza –recuerda- y de esa situación surgió Obama. ¿Quién lo iba a pensar poco antes?”.

S.- Entonces, ¿Crees cómo apuntan las encuestas qué los políticos y los partidos políticos son uno de los problemas de la sociedad?
Los políticos y los partidos políticos actuales son un tremendo problema para la Democracia. Son un artefacto muy contradictorio, ya que constitucionalmente en ellos recae la gestión de lo público en Democracia, pero son organizaciones que no son democráticas. Tienen elementos antidemocráticos evidentes. Hacen falta partidos participativos y creo que son conscientes de ello y están dando pasos, aunque sean meramente cosméticos. Creo que las primarias abiertas son ya terreno ganado, no hay vuelta atrás.

Llegados a este punto la conversación vuelve a cruzar el Atlántico. Preguntamos a Zubero por la influencia que ha podido tener la abundante información que hemos recibido de las primerias norteamericanas, de las celebradas por los Demócratas y también por el Partido Repúblicano. “ –apunta-, pero no sólo las primarias, también hechos como que Obama para aprobar su Reforma Sanitaria haya tenido que reunirse y negociar con congresistas republicanos y con miembros de su propio partido, ha sido una muestra de debate y negociación”.

Aquí, en España, le planteamos a Zubero si uno de los problemas reconocibles es que las decisiones relevantes se toman en los partidos y no en los gobiernos de cada Administración. “Los partidos tienen el poder; en España los tres poderes –Ejecutivo, Legislativo y Judicial- están demasiado conectados”. La casualidad quiso que, probablemente, mientras se mantenía esta conversación en el Congreso de los Diputados se pactaba el Gobierno de los Jueces por parte de los partidos políticos.

Miramos más allá y nos enredamos con Europa sí, Europa no. “Europa es un follón; al respecto tengo el corazón partido”. Y es que el sociólogo cree que “la Unión Europea ha cogido todo lo malo, todo lo que funciona mal de los Estados, una situación que encima en Europa se multiplica”. Del mismo modo, Zubero advierte, “pero ¿cuál es la alternativa? La renacionalización, sería tremendo”. Cree que una opción pasa por trabajar la vía social, civil. “Hay que apostar por alianzas civiles más potentes en Europa. Nos han convencido de que había que luchar, por ejemplo en el tema de la viabilidad de las empresas, por mantener las nuestras y que desaparecieran las de otros países o regiones y quizá lo que tenemos que hacer es unirnos aquí y allá”.

La reflexión de Imanol nos sitúa en la pasada huelga en el Servicio de Recogida de Basuras de Madrid. “Lo que ha pasado en Madrid –dice- es para analizar detenidamente. La huelga ha paralizado 1.200 despidos, ahora las empresas que aseguraban que esos despidos eran necesarios no van a echar a nadie”.
S.- A lo largo de tu carrera también has analizado y estudiado el funcionamiento de los sindicatos. ¿Crees que tienen que reformarse, qué modernizarse?
Sí, tienen que modernizarse. Tienen los mismos defectos que los partidos políticos. Un partido político puede funcionar sin afiliados, pero un sindicato no. Los sindicatos o tienen afiliados o se convierten en asesorías con clientes. Tienen que tener una mayor conexión con sus bases. Tienen capacidad para modernizarse.

S.- Y llegados a este punto, como profesor, ¿Cómo influye la Educación en la sociedad y en este panorama que has descrito?
La Educación es esencial. Uno de los problemas es que tenemos una sociedad muy mal educada; muy educada en cosas malas y poco educada en las cosas positivas. En España se produjo un vuelco a nivel educativo entre los años 80, 90, y también más recientemente. Hubo mucha innovación, y en igualdad se dio un salto tremendo. Pero, esto es igual que cuando descontaminas un río, que en la superficie está bien, pero aún quedan sedimentos. ¿Qué sucede? Pues que cuando dejas de echar agua los sedimentos reflotan y el fango se revuelve… ese es el riesgo que hay ahora.

Gran conocedor de los movimientos ciudadanos, Imanol Zubero también ha observado la Marea Verde por la Educación Pública. “Ha empezado –indica- cuando se han recortado derechos, pero si se queda en los derechos de los trabajadores sería traicionar la idea”.
S.- Siguiendo con la Educación, ¿No crees que está dirigida a conseguir un empleo y no a adquirir conocimientos?
Es cierto. Cuando yo empecé a estudiar Sociología me preguntaban para qué sirve eso que estudias, pero no había problema todos encontramos trabajo; era fácil la inserción laboral. Hoy existe un problema. Es fácil decir… “Hay que buscar algo más que conseguir un empleo”,  pero ahora la cosa está dura. En todo caso, todas las reformas educativas que se ha realizado son la muerte de la Universidad. Un compañero decía: “¿Por qué no crean la Formación Profesional Universitaria y mantenemos las licenciaturas?” No le faltaba razón. Además, la profesionalización de la universidad no garantiza nada.

S.- Entonces, la sociedad no apunta a un panorama muy diferente al que conocemos…
Reiniciar las sociedades es difícil porque hay que hacerlo sobre la marcha. Algunos de los grandes cambios se han producido cuando se han producido grandes parones, grandes catástrofes. De las Guerras Mundiales surgieron los Derechos Humanos o el Estado de Bienestar, pero ¡bufff!, sería tremendo…

domingo, 23 de marzo de 2014

Marina Subirats, replantear la educación.

Marina Subirats es doctora en socióloga por la Universidad de Barcelona. Especializada en sociología de la educación y también en estudios de género.
Ha desarrollado su profesión como profesora en dicha universidad y también como política independiente en la concejalía de Educación del Ayuntamiento de Barcelona.






Cuelgo dos entrevistas recientes donde Marina Subirats expone su pensamiento.
En la primera, Toni Merigó le hace un entrevista para el blog "La Lamentable":

http://lamentable.org/lo-importante-hoy-no-es-la-transmision-de-conocimientos-sino-los-criterios-para-seleccionarlos/#more-15250

"Yo diría dos cosas, primero, que es una trampa concebir la educación como una fábrica para ir colocando a la gente en el mercado de trabajo. Este punto de vista ha tenido mucha influencia en el sistema educativo, que se ha convertido en una máquina distribuidora en que cada individuo sale con un tampón que indica si puede ir más arriba o más abajo en el mercado laboral."

Y en la segunda, es Jordi Molina quien la entrevista para diario.es

http://www.eldiario.es/catalunya/educacion/Marina-Subirats-escuela-publica-pobres_0_233776960.html

"Ahora, con la Ley Wert, la más polémica de todas, nos plantea un modelo educativo mucho más selectivo y que en el futuro hará aumentar las desigualdades entre la población. Y es aquí donde hay que tener mucho cuidado porque las desigualdades creadas a través de la educación tienen un plus de perversión: aparecen como indiscutibles."

viernes, 15 de noviembre de 2013

Mercedes Herrero. 10 falsos discursos sobre África.

Artículo de Mercedes Herrero del 3 de septiembre de 2013. Publicado en el blog "No me pidan calma" de La Voz de Galicia.es

Las informaciones que nos llegan sobre África son escasas y en general simplifican una realidad compleja que se intenta explicar a través de una serie de estereotipos. Este artículo intenta revisar los más recurrentes y llamar la atención sobre la construcción durante siglos de un imaginario en relación a este continente en el que predomina el desconocimiento y el desprecio.

1. África no tiene historia. Hasta la llegada de las potencias coloniales europeas era un continente aislado.

La historia de África suele narrarse como reacción a las sucesivas invasiones extranjeras: Grecia, Roma, Islam, colonización europea… Pero este continente tiene su propia historia. A través de los siglos se desarrollan diferentes reinos, cada uno con su organización, en general distinta a la que predomina en las sociedades europeas.
En nuestra Edad Media, África era un continente mucho más conectado al resto del mundo que Europa. Las relaciones comerciales se intensifican con la llegada del Islam en el siglo VII, que promueve el intercambio de productos con Asia. Las primeras relaciones establecidas por Europa fuera de sus fronteras llegan sólo en el siglo XIII.

2. La colonización europea supuso la llegada de la civilización a África.

La historia contada desde el punto de vista de Occidente se basa en que la “civilización” se sustenta en conceptos como vida sedentaria, organización en ciudades, estado-nación, economía de mercado, tradición cristiana, etc. Por tanto, cualquier planteamiento que difiera de lo anterior es rechazado y calificado de atrasado e inferior.
África posee y ha poseído siempre sus propios modelos de civilización que no coinciden con la visión eurocentrista del mundo. Pero el discurso de la superioridad y la “necesidad” de “civilizar” territorios “salvajes” ha sido utilizado para justificar barbaridades como la trata de esclavos o la propia colonización. En realidad África sólo interesa por sus materias primas, pero se camufla el saqueo con el falso argumento de que el europeo va a llevar a África el “progreso” (por no mencionar la misión “sagrada” de la evangelización cristiana) y se presenta a las poblaciones africanas como violentas, ignorantes e incluso estúpidas.

3. La trata de esclavos atlántica no fue un negocio de los españoles.

Entre los siglos XV y XIX llegan a América 12 millones de esclavos, demandados desde las colonias británicas, españolas, portuguesas, francesas y holandesas.
Los europeos, sobre todo británicos y portugueses, son los grandes artífices de este lucrativo negocio, del que España también se beneficia. Sevilla es desde el siglo XVI uno de los puertos comerciales más activos, ya que mercaderes sevillanos compran esclavos (o los cambian por productos, como vino) a tratantes portugueses y luego los venden en las colonias, en especial en Cuba. Lugares como Canarias se convierten en parte fundamental del itinerario de la trata y los esclavos negros llegan a constituir el 20% de la población en Lanzarote.
La trata de esclavos negros termina cuando la revolución industrial inglesa revela que la explotación de mujeres y niños resulta económicamente más rentable. En el siglo XIX el asalariado cumple con turnos de 12 horas, donde se le exige la máxima productividad bajo la amenaza de perder su empleo. El alojamiento y la manutención corren a su cargo y no genera gastos de vigilancia, porque no existe el riesgo de que se escape. Sin duda más conveniente que un esclavo.

4. África es pobre.

Al contrario. Entre las muchas riquezas de África figuran grandes cantidades de minerales, como oro, cobalto, cromo (esencial para la industria armamentística), diamantes, uranio (demandado por las centrales nucleares francesas), cobre y coltán, material imprescindible para la fabricación de teléfonos móviles y aparatos electrónicos. También petróleo, cuya demanda ha crecido en la última década con el surgimiento de las economías emergentes como China.
El gran problema de África es que no dispone de sus recursos, explotados por multinacionales que negocian con dirigentes políticos corruptos (o con las diferentes partes implicadas en los conflictos armados, en los países que los sufren) y saquean sin cortapisas la riqueza natural de este continente. Los beneficios de esta explotación económica no llegan a la población africana.


5. África necesita de las políticas de desarrollo occidentales para mejorar su situación económica.

Las ingentes cantidades de dinero invertidas en las cuatro últimas décadas apenas han dado resultado. Son muchos los motivos, cito dos: se extrapolan pautas de organización económica que no encajan con la realidad económica y social africana y se alimenta con el dinero de la cooperación a una élite corrupta. Eso en el mejor de los casos, cuando las políticas de cooperación no están directamente diseñadas para servir los intereses comerciales y de política exterior de los países donantes.
Desde el 11-S la cooperación ha estado al servicio de la agenda de seguridad de los países donantes. Abunda el discurso del “estado fallido” (que exonera a los países occidentales de su responsabilidad en los problemas que sufren los africanos) y la ayuda económica se concibe como instrumento para frenar dos grandes “amenazas”: el terrorismo islamista y la inmigración.

6. El modelo económico neoliberal es el que puede sacar a África de la pobreza.

Desde los años ochenta las instituciones financieras internacionales han promovido en los países africanos, como ahora en España, los famosos Planes de Ajuste Estructural, (PAE), desregulando la economía, para que el mercado funcione “libremente”, y reduciendo al mínimo los ámbitos gestionados por un ineficiente estado. Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional facilitan desde los ochenta grandes créditos a cambio de devaluar la moneda, eliminar los aranceles comerciales y jibarizar un estado ya débil, suprimiendo gran parte del gasto público destinado a los escasos servicios que los países africanos proporcionaban.
El resultado ya es visible en los años noventa: los intereses generados por los créditos asfixian a las economías de estos países, las grandes multinacionales aumentan su control sobre la explotación de recursos, los productos nacionales no pueden competir con los extranjeros, generosamente subvencionados por sus países de origen, y los estados africanos, cada vez más débiles, apenas tienen instrumentos para enfrentarse a esta situación.

7. África necesita activar sus relaciones económica con Europa y EEUU.

En los últimos años Europa y EEUU han perdido protagonismo en beneficio de potencias emergentes, como India, Brasil y, sobre todo, China. Estos países disponen de mucho dinero para invertir y no incluyen en sus acuerdos ninguna exigencia en cuanto a respeto a los derechos humanos o carácter democrático de las instituciones, aspectos que, al menos sobre el papel, son valorados por los gobiernos occidentales.
El gobierno chino recibe de África una cantidad ingente de materias primas. Y se está construyendo una imagen de “país amigo” al realizar cuantiosas inversiones y proyectos, que aparentemente ayudan al desarrollo de los países con los que comercia. Además las exportaciones de productos chinos a precios baratos han permitido el acceso a artículos de consumo, antes fuera del alcance de muchos africanos.

8. África genera inmigración

Europa es el continente que más emigrantes ha producido en los últimos 400 años. Personas de todos los países europeos han emigrado, sobre todo a América, empujados por guerras, persecuciones, o para escapar de la pobreza, generada a veces por procesos de progreso tecnológico, como la revolución industrial.
En África se estima que más de 19 millones de personas emigran dentro del continente. A Europa llega sólo una de cada cien personas que emigra.
En este continente se encuentra la mitad de los refugiados del mundo. Las catástrofes naturales y, sobre todo, los conflictos armados han disparado esas cifras desde los años noventa. Junto a este drama convive el de los desplazados: en 2008 más de 11 millones de personas huyeron, pero no salieron de las fronteras de su país.

9. Guerras causadas por motivos étnicos, o religiosos, o como consecuencia de la pobreza.

Los africanos no son más violentos que el resto de los mortales y conviene recordar que los grandes desastres bélicos de nuestra historia se han desarrollado en Europa.
Detrás de cualquier situación bélica hay un discurso ideológico que justifica su “necesidad”. El argumento de las tensiones por motivos étnicos y religiosos es recurrente y no sólo es utilizado por los medios occidentales. El “divide y vencerás” es la base de la propaganda dirigida a las poblaciones, envueltas en guerras absurdas contra los que ayer eran sus vecinos.
Hoy la violencia que sufre este continente está muy relacionada con la lucha por el control de los recursos naturales. Bandos que luchan todos contra todos (ejércitos poco profesionales y uno o más grupos armados dirigidos por señores de la guerra, a veces financiados por países vecinos) y cuya barbarie recae sobre la población civil. El caos generado por el contexto bélico se convierte en el escenario perfecto para que la explotación de las materias primas se lleve a cabo sin control.

10. Que no nos den lecciones de solidaridad.

Este concepto está muy presente en África, donde la idea de familia nuclear que predomina en Occidente no existe. Se extiende mucho más allá de los padres, hijos y hermanos y el sentido de pertenencia a una familia es uno de los valores fundamentales que se inculca en la educación.
A diferencia de las sociedades más ricas, donde la solidaridad suele sustentarse en lo que nos sobra, para los africanos la solidaridad es obligatoria en el amplio ámbito de la familia, independientemente de que se cuente o no con recursos, se presta ayuda a un miembro de la familia que está en apuros.



Cristina Carrasco. No es una crisis, es el sistema.

Pues claro que es el sistema, el sistema capitalista llevado a sus más altas cotas de voracidad. Un sistema que da por naturales las desigualdades y que de ninguna manera busca la justicia, aunque así nos lo vendan. En estos años de crisis, las diferencias entre los ricos y los pobres no han dejado de crecer, hasta el punto de que los poderosos han ganada más en estos tiempos a costa de empobrecer aún más a quienes ya de por sí menos tenían.
En realidad lo que estamos viviendo en Europa, quitarle a los desfavorecidos para dárselo a los ricos, aumentar la deuda para no generar sino miseria y mantener los privilegios de unos pocos, países en quiebra por gestiones nefastas etc. no es sino lo que ya han vivido en otros momentos otros países como Argentina, Chile etc. y que ahora nos duele más porque nos toca a nosotros.
Este neoliberalismo psicópata que nos atenaza, que nos estrangula, ya se puso en marcha con muy buenos efectos en la grandes empresas, multinacionales y no, que veían como sus cuentas de resultados mejoraban ostensiblemente mientras se hundían países y se sacrificaban los ahorros y las vidas de millones de personas. Es una nueva vuelta de tuerca, del sistema claro, que ávido de recursos y dinero no puede permitirse ninguna pérdida. El afán por el crecimiento continuo, lógicamente imposible, pero que nos han vendido como una realidad científicamente demostrada sigue su camino y va dejando continuos despojos y desechos a su paso.












Aquí las interesantes reflexiones de Cristina Carrasco, profesora Titular de Teoría Económica en la Universidad de Barcelona:   http://numero1.conlaa.com/archivos/562

Evaluación justa. ¿Un chiste... o una realidad?

Algunos chistes tienen la virtud de hacerte pensar y comprender de manera directa una cuestión que puede estar sujeta a duda o que por falta de reflexión tenga una valoración sesgada o claramente equivocada. Así puede ocurrir con la "evaluación justa" en los sistemas educativos. Si se plantea un mismo examen para realizar por todo el alumnado de un mismo grupo de edad, una visión muy generalizada apostaría por decir que la prueba es justa. Al fin y al cabo, todos hacen el mismo examen, ¿no...?

viernes, 8 de noviembre de 2013

Chimamanda Adichie: el peligro de la historia única

Genial comunicación. Chimamanda Ngozi Adichie es una novelista nigeriana. Tiene varios libros publicados en castellano como "La flor púrpura" (2005), "Medio sol amarillo" (2007) y "Algo alrededor de tu cuello" (2010). En este enlace viene el vídeo original de la página TED con mejor calidad de imagen. 


martes, 5 de noviembre de 2013

Ken Robinson. Cambiando el paradigma en educación.

Interesante vídeo. Cambios del paradigma educativo. Pues sí, pero nuestra escuela que reproduce los modelos imperantes necesita mucho más que un vídeo bienintencionado para cambiar. El modelo competitivo y de búsqueda de éxito (personal, profesional, social... ganar cuanto más dinero mejor y punto) está muy bien establecido y no es fácil darse cuenta que nuestras escuelas e institutos reproducen a escala el modelo neoliberal que no genera sino numerosas y cada vez más profundas desigualdades.


miércoles, 30 de octubre de 2013

Ley Wert. Educación competitiva y desigual.

Todo lo que nuestro sistema educativo había conseguido en equidad y en superación de las desigualdades se lo van a cargar de un plumazo. Años y años de pedagogías preocupadas por lo académico pero también por el desarrollo personal, el equilibrio psicológico y la adecuación social se dejan de lado por la competencia, el cainismo y la preponderancia del más fuerte, o del que más dinero tiene, como valores primordiales de nuestra nueva sociedad.
Promovida por el neoliberalismo salvaje que hoy impera, la nueva ley educativa sólo se fija en competir. Eso es lo que piden de las trabajadoras y trabajadores las empresas y qué mejor que empezar a hacerlo desde el principio.
En realidad, mantener las escuelas e institutos como una bonita ensoñación en la que todo el alumnado es igual o promover el valor de la equidad en que se basan los Derechos Humanos es una soberana tontería en este mundo desigual por naturaleza. Mejor entender bien desde tu etapa escolar dónde estás, qué se espera de tí y hasta dónde puedes llegar que pensar que cada persona (ah, qué hablamos de personas!) tiene distintos procesos madurativos y que una dificultad, la que sea, con diez o doce años no tiene porqué suponer que más adelante no se desarrolle una mente brillante. Aquí viene bien recordar la anécdota que se cuenta de Albert Einstein, cuando en su etapa juvenil un profesor le recomendó que abandonase el instituto porque nunca conseguiría nada. De la fantástica capacidad para ver el futuro que tenía dicho profesor mejor no comento nada.  

lunes, 28 de octubre de 2013

Campaña de ONU Mujeres contra el machismo.

Lleva unas semanas funcionando esta campaña de ONU Mujeres que denuncia el machismo todavía imperante en todo el mundo. Los anuncios se basan en un primer plano de mujeres de diferentes culturas a las que se les ha callado la boca con un recorte en el que aparecen búsquedas hechas en Google y su conocida función "autocompletar". Así, al iniciar la búsqueda con la frase "la mujer necesita...", ésta se ve autocompletada con "... ser puesta en su sitio", ...ser controlada" etc. Frases todas ellas que nos indican bien a las claras el largo camino que nos queda aún por recorrer en la consecución de la igualdad entre mujeres y hombres.


http://www.unwomen.org/es/news/stories/2013/10/women-should-ads

miércoles, 29 de mayo de 2013

Pierre Bourdieu y la escuela.

Bourdieu, hace unos años ya, hablando sobre cómo la escuela es el perfecto instrumento de reproducción de las desigualdades sociales. La escuela, las leyes que la dirigen, suele hablar de acceso igualitario y de equidad. Sin embargo, lo que realmente demanda nuestra sociedad y que pasa a ser el criterio fundamental de nuestra educación, es la eficacia, entendiendo ésta, como la mejor forma de ir colocando a cada persona en el sitio correcto del engranaje social para el mantenimiento adecuado de todo el sistema. Así, la desigualdad, promovida y mantenida como algo natural, se entiende como consustancial al propio ser humano. No se nace libre e igual ante la ley, eso es una milonga, se nace fundamentalmente desigual. La  equidad, el reparto justo, la igualdad de oportunidades... sí, de todo eso se habla en las leyes escolares... incluso pueden ser ideas-marco de dichas leyes pero realmente no existe ninguna vocación profunda, cierta, de promoverlas. Son, en realidad, el maquillaje que oculta la verdadera cara de nuestra sociedad "naturalmente" desigual.