lunes, 19 de mayo de 2014

Mentiras sobre la migración.

Triple valla de Melilla. Blasco Avellaneda para eldiario.es
Artículo de Azucena García para "Eroski consumer" en el que nos apunta cinco mentiras muy extendidas entre la opinión pública sobre las migraciones actuales, los asaltos a las vallas y el "incontable número" de extranjeros que se agolpan en las fronteras para entrar en nuestro país.
No importa cuantos estudios serios se publiquen (el estudio de hace unos años de la Fundación La Caixa no dejaba margen a la duda) o simplemente mirar las estadísticas reales de población migrante en nuestras calles. Los medios de comunicación, algunos de ellos, nos golpean en ciertos momentos con el miedo a una especie de invasión y se va creando la impresión generalizada de que estamos siendo casi conquistados. Lamentable y muy triste.
Las reflexiones sobre los motivos por los que vienen, el número real de ellos/as que lo intentan y los que jugándose la vida están entre nosotros, el colonialismo del siglo pasado y el neocolonialismo actual y, sobre todo, los Derechos Humanos no importan. Como decía aquel idiota que pretendía hacer un chiste donde solo hay tragedia, "yo no soy racista, solo soy ordenado, cada uno en su país y así no hay problemas..."

http://www.consumer.es/web/es/solidaridad/proyectos_y_campanas/2014/05/06/219809.php




viernes, 9 de mayo de 2014

Ciudad relacional, espacio común de encanto y cordialidad.

Un artículo que me ha gustado sobre el concepto "bien relacional". Un bien intangible, un bien que se escapa de la teoría capitalista del objeto-valor. Un bien que se crea, recrea y se destruye en momentos de la vida cotidiana y que genera espacios y tiempos de encanto y cordialidad.

El artículo es de Bernardo Gutiérrez para Yorokobu:
http://www.yorokobu.es/bienes-relacionales/


LA CIUDAD DE TODOS FRENTE A LA CIUDAD NEOLIBERAL

Imagina un nuevo tipo de bienes que no sean ni privados ni públicos. Bienes que desbordan las definiciones de «mercancía» o «producto». Bienes que no tienen precio ni pueden ser descritos como servicios. Bienes íntimamente ligados a las interacciones humanas, con componentes afectivos y comunicativos. Bienes basados en la relación de las personas. Imagina algo que va más allá de un objeto intercambiado gracias al mecanismo del trueque. Estaríamos hablando de una categoría nueva: los ‘bienes relacionales’. Bienes que exceden incluso el componente físico y que podrían encajar con algunas definiciones de «proceso».
El bien relacional no es ciencia ficción. Tampoco un concepto recién nacido. El término ‘bien relacional’, acuñado por primera vez por la filósofa Martha Nussbaum en 1986, podría definir aquellas «experiencias humanas en las que el bien es la relación por sí misma». La charla con un camarero que nos hace volver a un bar. La estantería de libros compartidos de un café. El paseo con un vecino que lleva a sus hijos al colegio. El clima acogedor de una conversación coral en una plaza.
Los bienes relacionales –concepto también desarrollado por el sociólogo Pierpaolo Donati, el economista Benetto Gui y la politóloga Carole Uhlaner– estarían habitados por intagibles como la confianza, la reciprocidad o la amistad. Y son co-consumidos y co-producidos al mismo tiempo por los sujetos involucrados en ellos. En el universo de los bienes relacionales, lo competitivo cede espacio a lo colaborativo. El compartir es la piedra angular de este nuevo ecosistema de bienes, relaciones y reciprocidades.
Del bienestar al Buen Vivir
Los bienes relacionales son uno de los pilares del Plan Nacional del Buen Vivir de Ecuador, inspirado en la cosmovisión quechua, que impregna la Constitución del país. El Buen Vivir, derivado del quechua sumak kawsay, pone el acento en la calidad de la vida, en el tiempo compartido con los seres queridos y en los bienes relacionales, entre otras cosas. René Ramírez, secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación de Ecuador, en su libro La vida (buena) como riqueza de los pueblos, hace hincapié en esos bienes relacionales «que solo puedo poseer en un acuerdo con un otro». Y no solo eso: ha creado incluso elaboradísimos algoritmos para los bienes relacionales y el buen vivir. En estas nuevas fórmulas entran en juego variables como «tiempo social» (amor y amistad), «tiempo público» (participación cívica) o el tiempo «bien vivido» («tiempo empancipador dedicado a la contemplación»).
bienesrelacionales
Los bienes relacionales están profundamente relacionados a los espacios. A los espacios compartidos, a los espacios relacionales, a los espacios en red. Y encajan con el concepto de ciudad relacional que baraja la jurista María Naredo. Un modelo de ciudad relacional, fraguado con lazos intersubjetivos, tejido con capas de afectos: «el modelo ‘relacional’ propone formas de seguridad basadas en el encuentro, la relación y el diálogo. La seguridad, en el modelo relacional, pasa sobre todo por recrear el lazo social. No vaciar la calle, sino todo lo contrario: repoblarla de relaciones de vecindad, de buena vecindad también entre desconocidos. Para así poder confiar en que alguien nos va a echar una mano si nos ocurre algo en el espacio público, la vecina del quinto o el tendero de abajo». Por si fuera poco, la ciudad relacional dispone de un minucioso manifiesto, escrito por Enric Ruiz-Geli, que busca puentes, transversalidades y conexiones entre aquellos que la habitan.
Hace apenas unos años, ante el brutal ataque neoliberal de los espacios urbanos, el grito era considerar el espacio público como una inquebrantable ideología (libro de Manuel Delgado). El espacio público, en la nueva era (o interfaz relacional), aspira (quizá ya lo sea) a ser un espacio común. A un espacio donde el procomún –algo que es de todos y no es de nadie– sea la atmósfera y norma que todos respiren. El espacio común –la verdadera fábrica de los bienes relacionales– se deja intuir en prototipos urbanos, inacabados y colectivos como los que crea Ciudad Emergente en Chile. El espacio común palpita en los últimos ensamblajes humanos del planeta (plazas ocupadas, asambleas en plena calle). O en procesos-flujos como A Batata Precisa de Você de São Paulo o Ciudad Escuela, de Madrid, que incentivan mobiliario urbano construido con licencias (o espíritus libres), participación ciudadana y procesos de código abierto.
Los pensadores Antonio Negri y Michael Hardt consideran que la ciudad es a la multitud lo que la fábrica era para la clase obrera. La ciudad es un espacio común donde la multitud fragua su invención biopolítica. Y donde los bienes relacionales, barnizados con matizes quechuas y con las prácticas colectivas de la ética hacker, fluyen desconfigurando el miedo.

viernes, 4 de abril de 2014

Jane Goodall, guerra entre chimpancés.

Goodall en el Parque Gombe. (Foto del Instituto Jane Goodall)
Paso a colgar un interesante artículo de Javier Salas para Materia recordando el 40 aniversario de la guerra abierta entre dos "tribus" de chimpancés que relató horrorizada la primatóloga Jane Goodall.
Jane Goodall se "instaló" entre los chimpancés desde 1960, año en que viajó, para quedarse, al parque Gombe en Tanzania. Sus estudios sobre los chimpancés han cambiado radicalmente nuestras concepciones anteriores sobre la vida de estos primates y nos han colocado, como si de un espejo  se tratara, en la imagen reflejada de las sociedades y culturas que los sapiens hemos creado.

El cruel asesinato que desató la primera guerra entre primates no humanos de la historia

Se cumplen 40 años del comienzo de un terrible conflicto bélico entre dos grupos de chimpancés del Parque Gombe, el primero documentado por la ciencia y que fue dado a conocer por Jane Goodall

Godi decidió alejarse de su grupo del valle Kahama hacia unos árboles frutales. Aunque son muy sociales, los chimpancés suelen disfrutar de una buena comilona en solitario. Mientras lo hacía, un grupo de ocho chimpancés del grupo vecino se movía rápida y sigilosamente por la frontera de sus territorios. Esta partida avanzaba en fila india, en silencio, parando cada vez que ganaban unos cuantos metros para atender al olfato y al oído. Su pelo estaba erizado y se mostraban ansiosos y excitados. El joven macho que disfrutaba de su merienda en las ramas de un árbol no vio venir el ataque.

Súbitamente, los machos más rápidos del escuadrón de ataque se lanzaron sobre Godi, derribándolo bruscamente. Aunque logró zafarse del primer asalto, Humphrey, Figan y Jomeo, el peso pesado del clan de Kasakela, corrían hombro con hombro tras él hasta que el primero de ellos logró agarrarle por una pierna, tumbándolo de golpe en el suelo, boca abajo. De un salto, Humphrey se sentó sobre su cabeza, sujetando sus extremidades, para que los otros cinco machos adultos desataran la violencia sobre su cuerpo desamparado. Un macho adolescente y una hembra, Gigi, les jaleaban en un segundo plano.

Rodolf, el más viejo de los machos del grupo de Kasakela, mordía al indefenso rival con sus escasos dientes en cuanto veía ocasión mientras Figan, Jomeo, Sherry y Evered golpeaban salvajemente la espalda de su víctima. Para siquiera imaginar la violencia que sufría Godi, conviene recordar que incluso un chimpancé criado en cautividad cuadruplica la fuerza de un hombre en buena forma. Los sonidos de la selva quedaron silenciados con el griterío de los chimpancés: los chillidos de Godi, ahogándose entre el terror y el dolor, y el frenesí furioso de los alaridos de sus agresores.

La brutal paliza duró diez minutos. Después,  Humphrey soltó a su víctima, que quedó inmóvil, gimiendo, durante un largo rato. Todavía tenía el rostro hundido en el barro. En ese momento, Rodolf se acercó hasta el cuerpo dolorido de Godi con una roca entre sus manos y la estampó sobre él. Era la tarde del 7 de enero de 1974.
“Estaba gravemente herido, con grandes cortes en la cara, una pierna y el lado derecho de su pecho, y debía estar seriamente dañado por la tremenda paliza que había recibido. Sin lugar a dudas, murió a causa de estas heridas, porque nunca volvió a ser visto por el equipo que estudiaba el grupo de Kahama”, relata la prestigiosa primatóloga Jane Goodall en su libro A través de la ventana (1990). La investigadora tituló Guerra el capítulo en el que narra este episodio, que fue presenciado por un atónito colaborador de Goodall, Hilali Matama, y que Goodall había dado a conocer inicialmente en su libro Los chimpancés de Gombe: patrones de comportamiento (1986).
El asesinato de Godi, como si se tratara del magnicidio del archiduque Francisco Fernando de Austria de 1914, marcó el estallido de una guerra de cuatro años entre dos clanes de chimpancés, el del valle Kahama y el del valle Kasekela, que será recordado como el primer conflicto bélico entre primates no humanos. Sin duda, enfrentamientos como aquel se habrían dado anteriormente, pero la muerte de Godi —y las que le siguieron— fue la primera ocasión en que se tuvo conocimiento de ese nivel de violencia premeditada y cruel, con el claro objetivo de matar a los rivales, no sólo de vencerles.
El conflicto había comenzado a gestarse un par de años antes, cuando un grupo de machos que pertenecían al clan Kasakela —Hugh, Charlie, Dé, Godi, Willy Wally, Sniff y Goliath— fueron poco a poco desligándose hasta constituir su propio grupo al sur, en el valle Kahama. Desde que se consumó la división norte-sur en 1972, la escalada violenta se desató, pasando de roces a escaramuzas y de golpes a ataques orquestados. Pero fue a partir de 1974 cuando la espiral sangrienta tomó un cariz espeluznante. El goteo de muertes terroríficas siguió adelante hasta que, en 1977, los machos de Kasakela aniquilaron a Sniff, el último macho Kahama. Incluso mataron a una de las hembras, Madam Bee, siempre en ataques del mismo estilo cobarde, acorralando a una víctima entre muchos para matarla con un terrorífico afán.
Escenas de pesadilla
“Durante años luché para aceptar este nuevo descubrimiento. A menudo, me despertaba en medio de la noche y venían a mi mente terribles imágenes: Satan [un macho Kasakela] ahuecando la mano debajo de la barbilla de Sniff para beber la sangre que manaba de una gran herida de su rostro; el anciano Rodolf, por lo general bondadoso, completamente erguido para lanzar una roca de dos kilos sobre el cuerpo postrado de Godi; Jomeo arrancando a tiras la piel del muslo de Dé; Figan golpeando una y otra vez el cuerpo tembloroso y malherido de Goliath, uno de sus ídolos de infancia. Y, tal vez lo peor de todo, Passion atiborrándose con la carne del hijo de Gilka, con la boca manchada de sangre como un grotesco vampiro de las leyendas infantiles”, describe una afectada Goodall.
Este último episodio de canibalismo, el de Passion y su hija Pom secuestrando crías de su propio clan para devorarlas, se convertía en el paradigma de los años de terror que se vivieron en el Parque Nacional de Gombe (Tanzania) y que, en cierto modo, puso fin al idilio de los primeros años de Goodall entre los chimpancés.
A Goodall le dolió especialmente la muerte de Goliath, uno de sus primeros amigos en Gombe. Emilie, una estudiante que colaboraba con el grupo de Goodall, presenció el ataque que llevó a su muerte. Esta joven estaba sorprendida por la rabia y la terrorífica hostilidad de los cinco agresores: “Sin duda querían matarlo. Faben incluso retorció su pierna una y otra vez como si quisiera desmembrar a su presa tras una cacería”, relató posteriormente a su jefa.
ras el shock inicial por este descubrimiento, la comunidad científica puso estos episodios en cuarentena y solo recientemente, cuatro décadas después, se han reconocido como lo que fueron: una demostración del lado más violento de estos primos hermanos de los humanos. “Por aquel entonces, los chimpancés de Gombe estaban siendo aprovisionados con comida, una práctica de duró meses, tal vez incluso años”, explica a Materia el primatólogo Josep Call, recordando que Goodall comenzó a dar plátanos a los chimpancés en 1965. “Es posible que algunos investigadores atribuyeran este episodio en cuestión a causas no naturales. El paso de los años y la acumulación de conocimiento han demostrado que dichos episodios también ocurren en ausencia de aprovisionamiento”, resume Call, director del centro de investigación en grandes simios más importante del mundo, ubicado en Leipzig.
“Fue la primera prueba de que el conflicto entre grupos existe y que a veces se manifiesta de forma muy violenta. Como a menudo sucede en el campo de la investigación, la verdadera importancia de un primer episodio o de un descubrimiento inicial se aprecia mejor cuando pasan unos años y se acumulan (y repiten) episodios similares”, defiende este reconocido investigador barcelonés.

Un hito de la primatología

Hoy por hoy, la expansión del territorio y los recursos que conllevan —incluidas las hembras— se citan como las principales fuerzas subyacentes en este tipo de conducta. Uno de los investigadores que más ha trabajado en esta pauta expansionista es el antropólogo John Mitani, de la Universidad de Michigan, que en 2010 publicó un estudio decisivo tras años de observación de la gigantesca comunidad de chimpancés de Ngogo (150 ejemplares), en el Parque Nacional de Kibale (Uganda): su equipo observó 18 ataques mortales que finalmente tuvieron como consecuencia la ampliación del territorio de los atacantes.
“Es muy raro que los animales vayan por ahí matando a otros de su especie. Por eso genera tanto interés. Lo que ha quedado claro durante tantos años después de la primera observación en Gombe es ¿por qué los chimpancés matan a miembros de otros grupos? Nuestro trabajo en Ngogo ha demostrado, creo, de forma bastante concluyente que se trata de una estrategia a largo plazo para lograr el dominio sobre los grupos vecinos”, explica Mitani a esta redacción. “Si tiene éxito, los chimpancés son capaces de ampliar sus territorios a costa de sus vecinos”, resume.
Sin embargo, y a pesar de que es la propia Goodall la que usa el término “guerra”, ni a Mitani ni a Call les gusta la terminología bélica para los comportamientos de los chimpancés. “Creo que la guerra humana es algo que es muy diferente de lo que los chimpancés hacen cuando matan a otros”, reivindica Mitani. Y añade: “En cualquier caso, también es importante recordar que existen muchos otros tipos de animales en el mundo, además de los chimpancés y otros primates, que participan en este tipo de comportamiento: las hormigas, por ejemplo”.
Call también recurre a estos insectos sociales: “Hormigas de diferentes especies han demostrado un agonismo intenso hacia otras colonias, que en algunos casos creo que pueden llegar al exterminio total. En general, el conflicto entre grupos vecinos de animales es mucho mas común en el mundo animal de lo que cabría pensar. Pero claro, cuando se trata de chimpancés, tal vez nos parece más parecido a un acto bélico”.
“Durante muchos años”, escribe Goodall, “yo había creído que los chimpancés, al tiempo que mostraban asombrosas similitudes con los humanos en muchos sentidos eran, en general, ‘más bonitos’ que nosotros. De pronto, me di cuenta de que, en determinadas circunstancias, podían ser igual de brutales, que también tenían un lado oscuro de su naturaleza. Y eso duele”.

domingo, 23 de marzo de 2014

José Mujica, coherencia y dignidad.

El presidente de Uruguay, José Mujica, en un pequeño reportaje de la BBC y en su discurso ante la Naciones Unidas en 2013.

Coherencia...


... y diginidad



Su discurso transcrito en la página "la red 21":

http://www.lr21.com.uy/politica/1131614-mujica-en-la-onu-discurso-completo

"Pero soy del SUR y vengo del SUR a esta asamblea. Cargo con los millones de compatriotas pobres en las ciudades, páramos, selvas, pampas y socavones de la América Latina, patria común que está haciéndose cargo con las culturas originarias aplastadas, con los restos del colonialismo en Malvinas, con los bloqueos inútiles y tristes a Cuba, con la vigilancia electrónica hija de las desconfianzas que nos envenenan, a países como Brasil. Cargo con una gigantesca deuda social, con la necesidad de defender la Amazonia, los mares, nuestros grandes ríos. Cargo con el deber de luchar por Patria para todos y para que Colombia pueda encontrar la paz, y cargo con el deber de luchar por tolerancia para quienes son distintos y con el deber de respetar y nunca intervenir contra la voluntad de las partes."

Marina Subirats, replantear la educación.

Marina Subirats es doctora en socióloga por la Universidad de Barcelona. Especializada en sociología de la educación y también en estudios de género.
Ha desarrollado su profesión como profesora en dicha universidad y también como política independiente en la concejalía de Educación del Ayuntamiento de Barcelona.






Cuelgo dos entrevistas recientes donde Marina Subirats expone su pensamiento.
En la primera, Toni Merigó le hace un entrevista para el blog "La Lamentable":

http://lamentable.org/lo-importante-hoy-no-es-la-transmision-de-conocimientos-sino-los-criterios-para-seleccionarlos/#more-15250

"Yo diría dos cosas, primero, que es una trampa concebir la educación como una fábrica para ir colocando a la gente en el mercado de trabajo. Este punto de vista ha tenido mucha influencia en el sistema educativo, que se ha convertido en una máquina distribuidora en que cada individuo sale con un tampón que indica si puede ir más arriba o más abajo en el mercado laboral."

Y en la segunda, es Jordi Molina quien la entrevista para diario.es

http://www.eldiario.es/catalunya/educacion/Marina-Subirats-escuela-publica-pobres_0_233776960.html

"Ahora, con la Ley Wert, la más polémica de todas, nos plantea un modelo educativo mucho más selectivo y que en el futuro hará aumentar las desigualdades entre la población. Y es aquí donde hay que tener mucho cuidado porque las desigualdades creadas a través de la educación tienen un plus de perversión: aparecen como indiscutibles."

sábado, 22 de marzo de 2014

Manuel Delgado, inmigrantes, fronteras y libre circulación.

Manuel Delgado el conocido antropólogo de la Universidad de Barcelona lanza dos nuevas entradas en su estupendo blog "El cor de les aparences" sobre uno de los temas candentes del momento, las oleadas de inmigrantes que intentan saltar las vallas de Melilla y Ceuta huyendo de la miseria...
...pues no, leyendo los títulos de los artículos, comprobamos que estos fueron escritos en 1998 y 2000 (ambos publicados en El Periódico de Catalunya), gran recorrido temporal y ningún avance en Derechos Humanos.
Curioso y dramático, dos reflexiones con mas de catorce años por lo menos y una situación, la de las fronteras contra todo y todos, que en vez de cambiar a mejor ha ido empeorando. Y en años de crisis como los que vivimos mas.

http://manueldelgadoruiz.blogspot.com.es/2012/07/los-nuevos-muros-de-la-verguenza.html

http://manueldelgadoruiz.blogspot.com.es/2011/03/mmmmm.html

"No deja de tener su gracia. Los mismos regímenes políticos que clamaron contra la existencia de un muro en Berlín y de un telón de acero en Europa, concebidos para impedir que los ciudadanos de países comunistas emigraran a Occidente, los mismos «demócratas» que se indignaban ante la imagen de los boat people vietnamitas o de los balseros cubanos, intentando desesperadamente «ganar la libertad», son los que hoy consideran pertinente e inevitable el mantenimiento de barreras tan trágicas e injustas como aquellas y pensadas para lo mismo : impedir el derecho humano a ir de un sitio a otro. Los cientos de inmigrantes que han dejado la vida en las aguas del estrecho de Gibraltar son la prueba de la culpa moral de quiénes, defensores acérrimos de la libre circulación de capitales, se oponen radicalmente a que se ejerza la libre circulación de personas."



lunes, 17 de marzo de 2014

Tatia Pilieva. First kiss / Primer beso.

Tatia Pilieva, perfil en Twitter.
El planteamiento es sencillo, ¿cómo son loas reacciones ante un beso en los labios entre personas que se acaban de ver por primera vez?

Tatia Pilieva es una directora de cine y cortos de Georgia, el país con costas en el Mar Negro y estratégicamente colocado entre Europa y Asia, pero afincada en Los Angeles.

El corto-documental? tiene fuerza, simpatía y un toque de estudio socio-antropológico refrescante. Reacciones humanas ante nuestros ojos, sueltas, libres, miradas entre la diversión y el recato, pasitos cortos y bamboleantes, gestos y risas nerviosas, corazones bombeando y adrenalina desbocada en vena... y sólo les han pedido que se den un beso! Genial!